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martes, 15 de noviembre de 2016

¿Conoces la camiseta que controla el estrés?



El centro tecnológico Eurecat está desarrollando en Cataluña una camiseta inteligente que, con el apoyo de un guante, controla la respiración, el ritmo cardíaco y las reacciones de la piel para medir los niveles de estrés que sufren los trabajadores y les ofrece indicaciones para evitarlo. Se trata del proyecto europeo StayActive, que Eurecat desarrolla en colaboración con la firma RGB Medical con el objetivo de reducir los niveles de estrés en el entorno laboral, una patología psicosocial que se calcula que afecta, junto con la depresión o la ansiedad, al 30 % de los trabajadores de la UE.
El proyecto,  liderado por la empresa Teamnet y que cuenta con la implicación de seis socios de cuatro países europeos, será capaz de realizar mediante una camiseta un completo electrocardiograma, hacer una pletismografía del ritmo respiratorio y una medición de la conductividad y de la temperatura de la piel. Según el director general de Negocio de Eurecat, Miquel Rey, todas estas aplicaciones serán posibles mediante la integración de un sistema de sensores textiles e impresos. Rey ha detallado que el guante es especialmente importante a la hora de poder medir estos últimos indicadores, ya que los dedos son la parte del cuerpo donde se puede monitorizar mejor la respuesta galvánica de la piel.
El dispositivo será totalmente ergonómico y confortable para el usuario al no contener partes rígidas de ningún tipo, dado que todos los circuitos y los sensores que lo integrarán son textiles o impresos con tintas conductoras. «Lo más interesante  será que una vez monitorizadas las constantes, habrá un sistema capaz de dar directrices al usuario para que evite esa situación de estrés inminente y ponga solución con alguna pauta saludable», ha declarado Rey.
Así, «instrucciones como haz una pausa de 5 minutos, da un paseo, bebe agua, levántate y estira tu cuerpo, come algo y vuelve dentro de 10 minutos o sal a tomar el aire podrían ser mensajes que el usuario recibiría en el momento en que el dispositivo detecta un riesgo real de sufrir una situación estresante en el trabajo», ha añadido el responsable de Eurecat. La camiseta StayActive será una combinación de sensores portátiles nuevos, un sistema de monitorización fisiológica y un motor de juego de biorretroalimentación a través de una interfaz de usuario final que estará integrada en una plataforma móvil.
En 2010, la Comisión Europea informó de que el coste del estrés relacionado con el trabajo en Europa fue de 20.000 millones de euros anuales. Por otra parte, algunos estudios señalaron que entre el 50 y el 60 por ciento de todos los días de trabajo perdidos están vinculados al estrés relacionado con el trabajo.
Fuente: http://prevencionar.com/2016/11/08/conoces-la-camiseta-controla-estres/

Los riesgos psicosociales y el estrés en el trabajo

Los riesgos psicosociales y el estrés en el trabajo

Psychosocial risks and stress. Several workers wearing telephone headsets
Los riesgos psicosociales y el estrés laboral se encuentran entre los problemas que más dificultades plantean en el ámbito de la seguridad y la salud en el trabajo. Afectan de manera notable a la salud de las personas, de las organizaciones y de las economías nacionales.
En torno a la mitad de los trabajadores europeos consideran que el estrés es un elemento común en sus lugares de trabajo, y contribuye a cerca de la mitad de todas las jornadas laborales perdidas. Como muchas otras cuestiones relativas a la enfermedad mental, el estrés suele interpretarse mal o estigmatizarse. No obstante, si los riesgos psicosociales y el estrés se plantean como un problema de las organizaciones, y no como un defecto personal, se pueden gestionar como cualquier otro riesgo para la salud y la seguridad en el trabajo.
Los riesgos psicosociales se derivan de las deficiencias en el diseño, la organización y la gestión del trabajo, así como de un escaso contexto social del trabajo, y pueden producir resultados psicológicos, físicos y sociales negativos, como el estrés laboral, el agotamiento o la depresión. Algunos ejemplos de condiciones de trabajo que entrañan riesgos psicosociales son:
  • cargas de trabajo excesivas;
  • exigencias contradictorias y falta de claridad de las funciones del puesto;
  • falta de participación en la toma de decisiones que afectan al trabajador y falta de influencia en el modo en que se lleva a cabo el trabajo;
  • gestión deficiente de los cambios organizativos, inseguridad en el empleo;
  • comunicación ineficaz, falta de apoyo por parte de la dirección o los compañeros;
  • acoso psicológico y sexual, violencia ejercida por terceros.
Al analizar las exigencias del trabajo, es importante no confundir riesgos psicosociales como una carga de trabajo excesiva con situaciones que, aunque estimulantes y a veces desafiantes, ofrecen un entorno de trabajo en el que se respalda al trabajador, que recibe la formación adecuada y está motivado para desempeñar su trabajo lo mejor posible. Un entorno psicosocial favorable fomenta el buen rendimiento y el desarrollo personal, así como el bienestar mental y físico del trabajador.
Los trabajadores sienten estrés cuando las exigencias de su trabajo son mayores que su capacidad para hacerles frente. Además de los problemas de salud mental, los trabajadores sometidos a periodos de estrés prolongados pueden desarrollar problemas graves de salud física, como enfermedades cardiovasculares o problemas musculoesqueléticos.
Para la organización, los efectos negativos se traducen en un mal rendimiento global de la empresa, aumento del absentismo, «presentismo» (trabajadores que acuden trabajar cuando están enfermos pero son incapaces de rendir con eficacia) y unos mayores índices de accidentes y lesiones. Las bajas tienden a ser más prolongadas que las derivadas de otras causas, y el estrés relacionado con el trabajo puede contribuir a un aumento de los índices de jubilación anticipada. Los costes que acarrea a las empresas y a la sociedad son cuantiosos y se han estimado en miles de millones de euros a nivel nacional.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Síndrome de boreout o aburrirse en el trabajo

Ojo, que no lo confundamos con burnout! Boreout (boring en inglés significa aburrido) es la sensación de no hacer nada de provecho y terminar eventualmente aburriéndonos y practicando el presentismo. El término se volvió famoso cuando Philippe Rothlin y Peter R. Werder, dos empresarios suizos, publicaron un libro con este nombre en 2007, donde se disecciona la patología.
Lo cierto es que pasarse la jornada laboral procrastinando puede parecer divertido para el empleado e injusto para la empresa, a primera vista. Pero también podemos plantearnos cómo ha acabado aquella persona pasándose el día en Facebook o enganchada al móvil, por decir algo.  ¿Os habéis aburrido durante días seguidos en el trabajo? Jugar con el móvil 8 horas seguidas seguro que acaba haciéndose tedioso. Pero si alguien hace esto en el trabajo es que la perspectiva de “currar” aún es peor.

Más peligroso de lo que parece

El boreout acostumbra a aparecer cuando nos sentimos infravalorados, ya sea porque no se espera nada en concreto de nosotros y percibimos nuestras tareas como poco importantes o por debajo de nuestras capacidades. Finalmente, nos desmotivamos y no tenemos ganas de hacer nada. La gente no acostumbra a hablar de ello cuando le pasa porque… bueno, ¿cómo le decimos a nuestros superiores: “Me aburro y ya no trabajo”?
Pero hacer caso omiso o “adaptarnos” a esta situación sin decir nada puede llevar más consecuencias negativas de las que parece. En el libro ‘El nuevo síndrome laboral Boreout’, Rothlin y Werder señalan que, si éste se prolonga demasiado, puede llevarnos a padecer fatiga crónica, problemas musculares, pérdida de la concentración, bajada del rendimiento, comportamiento hostil con los compañeros e incluso abusar del alcohol o el tabaco.

Propuestas para no llegar a aburrirnos

Antes que nada, debemos pararnos a pensar qué nos está pasando. Es decir: ¿Por qué ya no tenemos ganas de rendir? ¿Hemos sido siempre así o son sólo nuestras tareas actuales las que no nos gusta hacer?
El boreout es un problema a dos bandas: tanto la empresa como el empleado salen perjudicados y tanto la empresa como el empleado tienen que poner de su parte, para evitarlo o para arreglarlo si se produce. La prevención de este síndrome empieza cuando se publica una oferta laboral. Lo aconsejable es que en el momento de la entrevista ambas partes sean claras con sus intenciones. La empresa deberá ser realista y no prometer cosas que no puede proporcionar. De la misma manera deberá cribar en base a que el trabajo sea estimulante para el contratado. Por su parte, el candidato tiene que plantearse si realmente quiere el trabajo, tanto a la hora de optar como a la de aceptarlo. Tiene que pensar en si se ve haciendo este trabajo durante un largo periodo de tiempo. Obviamente, eso es muy fácil de decir, pero el contexto de precariedad actual tampoco nos deja tanto dónde elegir. Aun así, dentro de nuestras posibilidades, podemos luchar por conseguir un trabajo que nos suponga un reto y nos ayude a aprender.
En palabras de Juliana Vilert, vicepresidenta del Patronato de la Fundación Factor Humà  La situación perfecta es “que la empresa se comprometa a ofrecerte una evolución y un crecimiento profesional”. Asimismo también aconseja que, si nos sentimos estancados o poco valorados, debemos exponerlo de la mejor manera posible a nuestros responsables. Para tener una relación sana con nuestros compañeros y/o “jefes” es fundamental la comunicación. Claro que, repetimos, es un tema delicado de tocar. Hay que elegir bien las palabras que utilizaremos para comunicar que necesitamos algo que nos motive más en nuestro día a día.
Por suerte, también tenemos un artículo dedicado a cómo hacer peticiones en el trabajo que quizás nos podrá ayudar.
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/sindrome-boreout-aburrirse-trabajo/

viernes, 11 de noviembre de 2016

BOTAS EN NUMEROS ESPECIALES


BOTA MEDIA CAÑA
















Bota de media caña fáciles de poner y quitar. Un diseño fantástico con suela con grandes tacos para un gran agarre sobre cualquier superficie.

Color: Verde

Más artículos en: www.uniformesyvestuariolaboral.com

miércoles, 9 de noviembre de 2016

BUZO SEALTEX

Descripción
Buzo impermeable Sealtex
Este buzo es la mejor opción posible para los trabajadores que busquen un buzo altamente impermeable a un precio razonable. Aguante de una forma sobresaliente incluso lluvias torrenciales con el magnífico tejido Sealtex. Su impermeabilidad proporciona, junto con otras prendas a capas, más calor al trabajador en climas fríos. Tiene una cremallera central que ayuda a poner y quitar la prenda más fácilmente, con tapetas contra aguaceros con corchetes que evita que el agua penetre. También tiene aberturas laterales para acceder a los bolsillos y una capucha con cordón que se puede enrollar en el interior del cuello.
Gramaje: Seltex 200 grs

 la normativa EN343 clase 3:1
SEALTEX (Tejido flexible de 100% Poliester tricotado, recubierto con PU y altamente transpirable. Este duradero, elástico tejido resiste a rasgaduras y es resistente a grasas, aceites, gasóleos, petróleo y hongos, y puede ser fácilmente lavado. Todas las prendas están rematadas con costuras soldadas por alta frecuencia asegurando la máxima impermeabilidad al agua)

martes, 8 de noviembre de 2016

Periodismo, trabajo de riesgo

Hace décadas, se decía en las Facultades de Periodismo que el oficio de periodista era el segundo más arriesgado, siendo superado sólo por el de corredor de Fórmula 1. No es posible –ni tiene mucho sentido- establecer un ranking de peligrosidad por actividades. Baste con señalar que el ejercicio del periodismo-comunicación puede resultar, en algunos momentos y lugares, el oficio más peligroso del mundo, un trabajo de alto riesgo. Actualmente, por ejemplo, en Siria, pero no es necesario que el periodista se encuentre en zona de guerra para estar en el punto de mira (por ejemplo, en México).
La constatación de esta peligrosidad la tenemos en las cifras: desde 2006, han muerto 800 informadores en todo el mundo, según datos de la ONU. El barómetro diario de Reporteros sin Fronteras (RSF) arroja un saldo de 50 profesionales asesinados sólo en los 10 primeros meses de 2016.Además de perder la vida, los profesionales de la información son también objeto de agresiones, amenazas, restricciones legales, hostigamiento judicial, intimidación, acoso y secuestro. Es pura y llanamente el recurso del terror para silenciar a los informadores. Y, hasta la fecha, la estrategia de los que quieren amordazar la libertad de información ha tenido éxito, ya que sólo el 7% de los 800 asesinatos que constata la ONU han sido castigados.


Fin de la impunidad

En 2013, tras el asesinato en África de unos reporteros franceses, se instituye el “Día mundial para poner fin a la impunidad de los crímenes contra los periodistas”, que se celebra cada 2 de noviembre.
Mientras haya informadores y sus ‘depredadores’ naturales (todos aquellos que tienen fobia a la transparencia), es posible que siga la violencia. Sin embargo, se impone abandonar el ‘silencio de los corderos’ y romper el círculo de la impunidad. Todos los ataques contra trabajadores de medios de comunicación tienen que ser investigados de forma rápida, exhaustiva y sin excepciones, como propone el Día Mundial.
Los responsables de crímenes contra la libertad de información en la persona de sus profesionales deben afrontar las consecuencias legales de sus acciones. En el día 2 de noviembre, la sociedad en su conjunto reclama que depure su responsabilidad quien empuña el cuchillo o la pistola que acaba con la vida de los informadores, quien instiga los asesinatos, quien ordena silenciar a un periodista, o quien actúa para cerrar un medio que le resulta molesto.
Reporteros sin Fronteras, diligente en denunciar a los criminales, no quiere que las atrocidades caigan en el olvido, por eso confecciona una lista de los “Depredadores de la libertad de prensa”, en la que figuran desde mandatarios de dictaduras a grupos armados, líderes religiosos, mafias varias y Agencias de Inteligencia de todo el mundo. Pero también hay dirigentes de países que se consideran democráticos, y que han declarado la guerra abierta a los periodistas y a los medios de comunicación que no callan con silencio cómplice.

Todos los ataques contra trabajadores de medios de comunicación tienen que ser investigados de forma rápida, exhaustiva y sin excepciones, como propone el Día Mundial

Fobia a la transparencia

En general, las condiciones para ejercer el periodismo han empeorado en todo el mundo (y España no es la excepción). La peor situación se registra en “países en los que no hay garantías, como México, Honduras, Colombia, Filipinas, Bangladesh, Eritrea, Somalia”, según la sección española de Reporteros sin Fronteras. Aunque, la fobia a la transparencia y a los informadores está en todas partes, por lo que el 95% de las víctimas son reporteros locales, cubriendo casos de corrupción, política, etc.
No hace falta que nos rasguemos las vestiduras pensando en los atentados contra la libertad de información allende nuestras fronteras. Sin ir tan lejos, hace pocos meses, los reporteros locales fueron atacados sañudamente por el colectivo Okupa y grupos anti-sistema en el barrio de Gracia (Barcelona), o en el desalojo de Can Vies (también en Barcelona). Empujones, ropa desgarrada, gritos, insultos, material robado, unidad móvil incendiada… no hablan bien del respeto que sentimos aquí –algunos sienten aquí- por la libertad de los periodistas para hacer su trabajo.
La Resolución aprobada por la Asamblea General de la ONU el 18 de diciembre de 2013, insta literalmente a los Estados Miembros a que “hagan todo lo posible por prevenir la violencia contra los periodistas y trabajadores de los medios de comunicación, asegurar la rendición de cuentas por medio de la realización de investigaciones imparciales, prontas y eficaces de todas las denuncias de presuntos actos de violencia contra periodistas y trabajadores de los medios de comunicación que competan a su jurisdicción, llevar a los autores de esos delitos ante la justicia y ofrecer a las víctimas posibilidades de recurso apropiadas”.

Es una encomiable declaración de intenciones. Pero, RSF constata que “la mayoría de los delitos quedan impunes y los países no cumplen las resoluciones por las que se comprometen a poner los medios para que los autores de estos crímenes sean juzgados”.

Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/periodismo-trabajo-riesgo/

Normas europeas

Normas europeas

Una «norma armonizada» es una norma adoptada por una de las organizaciones europeas de normalización —el Comité Europeo de Normalización (CEN), el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC) y el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación (ETSI)— a petición de la Comisión Europea.
El denominado «nuevo enfoque» constituye una vía innovadora de armonización técnica, al dividir las responsabilidades entre el legislador europeo y los organismos europeos de normalización.
El «nuevo enfoque» se basa en los siguientes principios fundamentales:
  • Las directivas europeas definen los «requisitos fundamentales» para garantizar un alto nivel de protección de la seguridad y la salud, de los consumidores o la protección del medio ambiente. Estas directivas basadas en el nuevo enfoque tienen su fundamento en el artículo 114 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (antiguo artículo 95 TCE), que permite la adopción de medidas para la mejora de la libre circulación de mercancías.
  • La tarea de elaborar las correspondientes normas armonizadas que cumplan los requisitos fundamentales de los productos establecidos en las directivas se encomienda a los organismos europeos de normalización (CEN, CENELEC y ETSI).
  • Se asume que los productos que cumplen con las normas armonizadas cumplen también los correspondientes requisitos fundamentales (presunción de conformidad, marcado CE), y los Estados miembros deben aceptar la libre circulación de tales productos.
  • El uso de estas normas sigue siendo voluntario. Es posible adoptar normas alternativas, pero en ese caso los fabricantes tienen la obligación de demostrar que sus productos cumplen los requisitos fundamentales.
Puede encontrar más información sobre las directivas basadas en el nuevo enfoque en la sección de directivas o en las siguientes páginas web de la Comisión Europea: