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sábado, 31 de octubre de 2020

 MASCARILLAS TRANSPARENTES





Diseñadas y fabricadas en España

Las mascarillas higiénicas reutilizables +50 BioVest Expresión están confeccionadas con un tejido semitransparente y transpirable que permite ver las expresiones faciales.

Ideal para diferentes entornos sociales: personas con necesidad de lectura labial, centros educativos, atención al público, deporte individual, zonas de mucho calor y para todas las personas que necesiten una mayor respirabilidad o que usen gafas, ya que no se empañan.

Confeccionada con mucho mimo en Talavera de la Reina (España).

Cumple UNE 0065:2020 (normativa española) y CWA 17553:2020 (normativa europea).

Alto grado de eficacia frente a la filtración bacteriana (superior al 91,7%) y excelente respirabilidad (22 Pa/cm2).

Diseño ergonómico con twistband, lo que permite un perfecto ajuste nasal y facial (superior al 96%).

Mascarilla segura y responsable con el medio ambiente. Libre de ingredientes nocivos o tóxicos.

Biocontaminación: Libre de colorante azoico así como de aminas. No libera sustancias tóxicas.

Tejido especial semitransparente anti-pilling (no desprende pelusas) y cómoda goma plana de 5 mm.

Mascarilla sensible con la piel: Todas las zonas que entran en contacto con la piel no provocan irritación.

Gran durabilidad. Permite hasta 50 lavados sin perder propiedades.

sábado, 3 de octubre de 2020

¿Cómo afrontar los trabajos a la intemperie con seguridad?

 La lluvia y el viento son condiciones climatológicas que afectan al desarrollo normal de los trabajos a la intemperie. ¿Cuáles son los riesgos a los que se enfrentan los trabajadores y cómo evitarlos?



El invierno es una de las estaciones del año más temidas por los trabajadores que desarrollan su actividad laboral al aire libre. Además de la exposición al frío, también se enfrentan a otras condiciones meteorológicas adversas como son la lluvia y el viento. Hoy en Quirónprevención vamos a mostrarte cuáles son los riesgos a los que están expuestos este tipo de trabajadores y cómo afrontarlos con seguridad.

Recomendaciones generales en caso de condiciones climatológicas adversas

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece en su artículo 21 que ante un riesgo grave e inminente, el empresario está obligado a informar a los trabajadores y a establecer las medidas necesarias de protección.

En el caso de los trabajos a la intemperie, ante condiciones climatológicas adversas como norma general hay que:

  • Interrumpir los trabajos en caso de lluvia intensa o fuertes vientos cuando se dificulte la visibilidad.
  • Suspender la manipulación de maquinaria si la meteorología limita sus condiciones de seguridad.
  • Evitar los trabajos en altura.
  • Suspender los trabajos cerca de líneas o transformadores eléctricos.

Riesgos y medidas de prevención para trabajos a la intemperie con lluvia y viento

Los riesgos a los que se enfrentan los trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre en caso de lluvia y viento son numerosos, y por ello es necesario adoptar las medidas de prevención adecuadas.

Efectos de las precipitaciones y el viento sobre las condiciones de trabajo

  • Estabilidad del terreno: la intensa lluvia puede provocar deslizamientos o desprendimientos de terreno, peligrosos no solo para los operarios en sí, sino también para los equipos de trabajo instalados.
  • Merma de la visibilidad: dificultando la percepción de las señales de los trabajadores y del entorno. Para ello es necesario la utilización de equipos de protección individual de alta visibilidad, que evitan riesgos como atropellos y otros accidentes.
  • Peligro de deslizamiento sobre la superficie de tránsito: con riesgo de caídas sobre terrenos resbaladizos. Como medida de prevención es conveniente la utilización de calzado de seguridad con suela antideslizante.
  • Equipos eléctricos: como ya vimos en los riesgos eléctricos en el trabajo, el Real Decreto 614/2001 establece que cuando se realizan trabajos al aire libre se deben tener en cuenta las condiciones ambientales desfavorables para proteger al trabajador, ya que se puede reducir el aislamiento de los equipos utilizados. Así, en caso de lluvia y viento fuerte la normativa afirma que los trabajos deberán prohibirse o suspenderse.
  • Trabajos en altura: las condiciones climatológicas adversas pueden suponer un serio peligro para los trabajo en andamios, escaleras o cubiertas, por lo que como explicamos en las recomendaciones generales deben evitarse e incluso suspenderse. En el caso del viento, se aconseja no trabajar sobre cubiertas con velocidades superiores a 50 km/h.

https://www.quironprevencion.com/blogs/es/prevenidos/afrontar-trabajos-intemperie-seguridad

jueves, 11 de abril de 2019

Liderazgo y participación del trabajador

Leadership and workers participation. Conductor leading a concert
Un liderazgo fuerte, efectivo y visible resulta vital para una buena seguridad y salud en el lugar de trabajo. Y, a su vez, una buena seguridad y salud es fundamental para que una empresa tenga éxito.
La protección de los empleados frente a los accidentes y las enfermedades no es solo un debe moral y legal sino que es señal de que es probable que una empresa crezca y prospere.

Los líderes de una empresa (los altos directivos, los administradores y/o el consejo) están en condiciones de prevenir los accidentes y las enfermedades en el lugar de trabajo de los siguientes modos:
  • comprometiéndose a adoptar y a comunicar una estrategia de gestión de la SST efectiva
  • desarrollando sólidos sistemas de gestión de seguridad y salud
  • supervisando el rendimiento de dichos sistemas
  • siendo un buen ejemplo al seguir en todo momento todos los procedimientos de seguridad
  • motivando al personal a participar en el aseguramiento de una buena seguridad y salud
Un liderazgo ineficaz o inexistente en materia de SST puede provocar accidentes o incluso muertes, así como una salud física y mental deficiente entre los trabajadores. Puede dañar la reputación de una empresa. Un liderazgo deficiente puede, en efecto, implicar costes financieros significativos como resultado de, por ejemplo, días de baja por enfermedad, tiempo malgastado y pagos de indemnizaciones.
Por otro lado, un buen liderazgo en materia de SST:
  • Previene los accidentes y las enfermedades
  • Aumenta la productividad y la eficacia
  • Mejora la moral de los empleados
  • Ayuda a las empresas a conseguir nuevos contratos y atrae a empleados con gran calidad
  • Hay algunos sencillos pasos que puede tomar para asegurarse de que su organización se beneficia de un buen liderazgo en materia de SST. A continuación se incluyen algunos consejos prácticos, basados en la guía elaborada por la Autoridad competente en materia de Salud y Seguridad en el Reino Unido (HSE) :
    • Lleve a cabo evaluaciones de riesgos periódicas y actúe en función de los resultados
    • Considere siempre las implicaciones en materia de seguridad y salud de la introducción de nuevos miembros del personal, procesos y métodos de trabajo
    • Un liderazgo visible es un liderazgo efectivo. Asegúrese de que los líderes realizan visitas periódicas a la base de su organización para hablar con los empleados acerca de los problemas y las soluciones en materia de SST
    • Demuestre su compromiso asegurando que los problemas en materia de seguridad y salud siempre están en el orden del día de las reuniones del consejo
    • Facilite formación en materia de seguridad y salud a todos los líderes, promoviendo una mayor sensibilización del valor de la SST
  • Una de las claves para un buen liderazgo en materia de SST es hacer que se impliquen los trabajadores. Las empresas tienen el deber legal de consultar a sus empleados en materia de seguridad y salud. Pero hay beneficios que van más allá de los requisitos mínimos. Es posible que la gestión de la SST tenga más posibilidades de tener éxito si promueve la participación activa de los trabajadores y establece un diálogo entre los empleados y la dirección.
    En 2012, la EU-OSHA llevó a cabo una campaña de dos años sobre este tema denominada Campaña "Trabajos saludables" 2012–2013: Trabajando juntos para la prevención de riesgos.
    Esta campaña concluyó con un evento de evaluación comparativa en el que los socios de la campaña intercambiaron ejemplos de buenas prácticas, con seminarios sobre temas como la «Formación en liderazgo» y «La cultura de seguridad y salud de una organización». Lea un resumen del evento.
  • https://osha.europa.eu/es/themes/leadership-and-worker-participation
  • miércoles, 10 de abril de 2019

    Guía básica de prevención de riesgos laborales en la policía local



    En el encuentro sindical de policías locales y autonómicas, que ha tenido lugar en Madrid los días 26 y 27 de marzo, se ha presentado la guía básica en Prevención de Riesgos Laborales para las Policías Locales, elaborada por la Secretaria de Salud Laboral de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO, dicha presentación tuvo una gran éxito, ya que no existía hasta el momento ninguna herramienta de este calado, siendo tan necesaria e importante para el colectivo de policias, la presentación y explicación de la misma corrió a cargo de unos de los autores Alfredo Sánchez Hernández, responsable de policía local de Madrid, y técnico superior en Prevención de Riesgos laborales, doctor en Organización de empresas y un gran experto en la materia, que además no facilito la presentación de la misma, para poder utilizarla como una herramienta activa en la presentación de dicha guía.
    Esta guía es un instrumento vivo, en el sentido que se irá mejorando con aquellos aspectos que fruto de las experiencias y de los debates colectivos contribuyan a corregirla y perfeccionarla.
    Como todos sabernos la salud en el trabajo es un derecho reconocido por la normativa internacional en Derechos Humanos y recogido de manera concreta en nuestra Carta Magna, con un amplio desarrollo normativo, nos encontramos por lo tanto, con un derecho que no puede ni debe ser negociado sino que hay que implementarlo en los diferentes ámbitos de trabajo, y es por ello que nuestro trabajo se concretara en este colectivo, por sus especificidad y especial dificultad.
    Frente al muy manido argumento de la inevitabilidad de los riesgos en determinados trabajos como el de las policías locales, desde FSC CCOO, defendemos que todos los riesgos hay que evitarlos y sino se pueden evitar evaluarlos y luego planificar una actividad preventiva que permita minimizar su impacto, y por ello esta guía pretende ser un instrumento para los delegados y delegadas sindicales y para el personal trabajador de la policía local, que nos permita conocer nuestros derechos en salud laboral y por lo tanto dotarnos de herramientas para ejercerlos.

    martes, 26 de marzo de 2019

    Los riesgos psicosociales y el estrés en el trabajo

    Psychosocial risks and stress. Several workers wearing telephone headsets
    Los riesgos psicosociales y el estrés laboral se encuentran entre los problemas que más dificultades plantean en el ámbito de la seguridad y la salud en el trabajo. Afectan de manera notable a la salud de las personas, de las organizaciones y de las economías nacionales.
    En torno a la mitad de los trabajadores europeos consideran que el estrés es un elemento común en sus lugares de trabajo, y contribuye a cerca de la mitad de todas las jornadas laborales perdidas. Como muchas otras cuestiones relativas a la enfermedad mental, el estrés suele interpretarse mal o estigmatizarse. No obstante, si los riesgos psicosociales y el estrés se plantean como un problema de las organizaciones, y no como un defecto personal, se pueden gestionar como cualquier otro riesgo para la salud y la seguridad en el trabajo.
    Los riesgos psicosociales se derivan de las deficiencias en el diseño, la organización y la gestión del trabajo, así como de un escaso contexto social del trabajo, y pueden producir resultados psicológicos, físicos y sociales negativos, como el estrés laboral, el agotamiento o la depresión. Algunos ejemplos de condiciones de trabajo que entrañan riesgos psicosociales son:
    • cargas de trabajo excesivas;
    • exigencias contradictorias y falta de claridad de las funciones del puesto;
    • falta de participación en la toma de decisiones que afectan al trabajador y falta de influencia en el modo en que se lleva a cabo el trabajo;
    • gestión deficiente de los cambios organizativos, inseguridad en el empleo;
    • comunicación ineficaz, falta de apoyo por parte de la dirección o los compañeros;
    • acoso psicológico y sexual, violencia ejercida por terceros.
    Al analizar las exigencias del trabajo, es importante no confundir riesgos psicosociales como una carga de trabajo excesiva con situaciones que, aunque estimulantes y a veces desafiantes, ofrecen un entorno de trabajo en el que se respalda al trabajador, que recibe la formación adecuada y está motivado para desempeñar su trabajo lo mejor posible. Un entorno psicosocial favorable fomenta el buen rendimiento y el desarrollo personal, así como el bienestar mental y físico del trabajador.
    Los trabajadores sienten estrés cuando las exigencias de su trabajo son mayores que su capacidad para hacerles frente. Además de los problemas de salud mental, los trabajadores sometidos a periodos de estrés prolongados pueden desarrollar problemas graves de salud física, como enfermedades cardiovasculares o problemas musculoesqueléticos.
    Para la organización, los efectos negativos se traducen en un mal rendimiento global de la empresa, aumento del absentismo, «presentismo» (trabajadores que acuden trabajar cuando están enfermos pero son incapaces de rendir con eficacia) y unos mayores índices de accidentes y lesiones. Las bajas tienden a ser más prolongadas que las derivadas de otras causas, y el estrés relacionado con el trabajo puede contribuir a un aumento de los índices de jubilación anticipada. Los costes que acarrea a las empresas y a la sociedad son cuantiosos y se han estimado en miles de millones de euros a nivel nacional.

    Un sondeo de opinión de ámbito europeo realizada por la EU-OSHA demuestra que aproximadamente la mitad de los trabajadores consideran que el problema del estrés relacionado con el trabajo es común en su propio entorno laboral. Entre las causas más frecuentemente mencionadas de estrés relacionado con el trabajo están la reorganización en el trabajo o la inseguridad en el puesto de trabajo, trabajar muchas horas o una carga de trabajo excesiva, así como el acoso y la violencia en el trabajo. EU-OSHA proporciona información basada en datos y pruebas aportadas por investigaciones recientes sobre la prevalencia y el impacto del estrés relacionado con el trabajo y los riesgos psicosociales.
    Se considera que lo más eficaz para la gestión de los riesgos psicosociales es un enfoque holístico y sistemático. La Encuesta La Encuesta Empresarial sobre los Riesgos Nuevos y Emergentes (ESENER) realizada por la de EU-OSHA explora cómo se perciben y gestionan los riesgos psicosociales en las empresas europeas, identificando los principales motores, barreras y necesidades de apoyo. La encuesta demuestra que los riesgos psicosociales se consideran un reto mayor y más difícil de gestionar que los riesgos «tradicionales» para la seguridad y la salud en el trabajo. Es preciso sensiblizar a la gente y disponer de herramientas prácticas y sencillas que faciliten la gestión del estrés, la violencia y el acoso relacionados con el trabajo.
    Con la adopción de un enfoque correcto, los riesgos psicosociales y el estrés laboral pueden prevenirse y gestionarse de modo satisfactorio sea cual sea el tamaño o el tipo de empresa. Se pueden abordar de la misma manera lógica y sistemática que otros riesgos para la salud y la seguridad en el lugar de trabajo.
    La gestión del estrés no es sólo una obligación moral y una buena inversión para los empresarios, sino un imperativo legal establecido en la Directiva Marco 89/391/CEE, respaldado por los acuerdos marco de los interlocutores sociales en relación con el estrés laboral y el acoso y la violencia en el trabajo.
    Por otra parte, en el Pacto europeo para la salud mental y el bienestar se reconocen las cambiantes demandas y las crecientes presiones que hay en los lugares de trabajo, y se anima a los empresarios a que apliquen medidas adicionales de forma voluntaria para fomentar el bienestar mental.
    Aunque sobre los empresarios recae la responsabilidad jurídica de garantizar que los riesgos en el lugar de trabajo se evalúen y controlen adecuadamente, es fundamental que los trabajadores también participen. Los trabajadores y sus representantes son quienes mejor comprenden los problemas que pueden producirse en su lugar de trabajo. Su participación garantizará que las medidas adoptadas sean apropiadas y eficaces.

    miércoles, 20 de marzo de 2019

    Alergias laborales: enfermedades silenciosas

    Rafael Gadea

    Las alergias laborales, principalmente dermatosis y asma, son unas de las enfermedades laborales más frecuentes. Se estima que pueden producirse unos 10.000 nuevos casos al año, mientras que se reconocen como profesionales muy pocas. Muchos casos pueden agravarse hasta llegar a producir una incapacidad laboral total.
    Las alergias son reacciones de hipersensibilidad a determinados agentes naturales (ej. harinas, metales), químicos sintéticos (ej. isocianatos) o biológicos (ej. hongos), entre otros, llamados alérgenos. Este tipo de reacciones se produce en personas cuyo sistema inmunitario reacciona de forma excesiva frente a la presencia de una sustancia extraña en su organismo.
    Se han identificado más de 350 agentes sensibilizantes laborales, la exposición a los cuales puede provocar manifestaciones alérgicas pasajeras, enfermedades alérgicas o exacerbar enfermedades previas. Las alergias de origen laboral más frecuentes se dan en la piel (eczema), los ojos (conjuntivitis alérgica) y las vías respiratorias (rinitis y asma)

    ¿Cuántas alergias laborales?

    No es fácil conocer el número de alergias profesionales debido a la falta de registros fiables. En España se vienen reconociendo anualmente como enfermedad profesional entre 100 y 200 casos de alergias. Sin embargo, estas cifras subestiman la realidad. Como sugiere un estudio realizado en 2005 por Simon Pickvance y colaboradores, las estimaciones más fiables hablan de 300 nuevos casos de asma laboral al año y 400 de dermatitis por millón de trabajadores (en conjunto más de 10.000 casos anuales). Estamos, por tanto, frente a un problema de ocultación, ya que sólo se reconocen entre el 1 y el 2% de los casos reales que se producen cada año.

    ¿A quiénes afectan?

    Aunque, como se ha dicho, se han identificado varios centenares de sensibilizantes laborales, solamente unos pocos son los responsables de la mayoría de las alergias laborales. Así, por ejemplo, se estima que más del 50% de las rinitis y asmas de origen laboral son debidas a la exposición a harinas, proteínas del látex, aldehídos, persulfatos alcalinos e isocianatos. Y la mayoría de los eczemas de contacto es debida a la exposición a metales (níquel, cromo, cobalto), biocidas y desinfectantes, aditivos del caucho, resinas epoxi y colorantes.
    Dependiendo del tipo de alergia, dérmica o respiratoria, éstas afectan más a determinadas profesiones. Así, las dermatitis son más frecuentes entre los profesionales de la construcción, del metal, de la electrónica, de peluquería, de limpieza o personal de servicios médicos y paramédicos. Por el contrario, las rinitis y asmas son más frecuentes en el sector de la alimentación, de la limpieza y de la madera, aunque también son frecuentes en el personal de servicios médicos y paramédicos y en el de peluquería.

    ¿Cómo se reconocen?

    Las alergias laborales se caracterizan porque los síntomas se manifiestan sólo en una parte de los trabajadores y trabajadoras expuestas, suelen aparecer después de un período de tiempo (llamado de sensibilización) y pueden manifestarse a consecuencia de exposiciones a pequeñas cantidades del producto o agente causante de la alergia, lo que se conoce como agente alergénico.
    Los síntomas suelen darse, primero a nivel local, en las partes del organismo expuestas (ojos, piel, nariz, bronquios…) y más tarde pueden extenderse a todo el organismo. Tienden a agravarse si la exposición al agente alergénico continúa, aunque en algunos casos de eczemas, los síntomas pueden persistir sin exposición. El diagnóstico, además de las pertinentes pruebas clínicas, requerirá siempre un buen conocimiento de la exposición a los posibles agentes sensibilizantes, es decir, el médico deberá conocer la historia laboral del trabajador y sus condiciones de trabajo.

    ¿Cómo se previenen?

    Es evidente que siempre la mejor prevención posible es la eliminación de la exposición y especialmente en casos como el de los sensibilizantes para los que niveles de exposición muy bajos son capaces de producir graves efectos sobre la salud.
    Para conocer si los productos con los que se trabaja pueden desencadenar procesos alérgicos hay que atender a las frases de riesgo, o frases R, que se indican en relación a las sustancias químicas que componen el producto en cuestión. Por ejemplo, la frase R42 puede provocar sensibilización por inhalación y R43 puede provocar sensibilización por contacto con la piel, por lo que pueden ser fácilmente identificables en la etiqueta o en la ficha de datos de seguridad del producto.
    Sin embargo, no todos los agentes sensibilizantes, habituales en muchos centros de trabajo, están clasificados como tales. Este es el caso de algunas fibras textiles, de mohos, ácaros, polvo de maderas, etc. Además, aunque los agentes irritantes (R36, R37 y R38) no desencadenan directamente procesos alérgicos, sin embargo pueden estar involucrados (son factores de riesgo) en muchos de estos procesos: la acción irritante sobre la piel facilita la entrada de las sustancias sensibilizantes y el desarrollo de la reacción alérgica. Es difícil establecer en muchos casos una frontera clara entre los síntomas irritativos y los que son producto de una sensibilización y, por último, la exposición a productos irritantes puede “despertar” o agravar estados de sensibilización previos.
    En la medida en que a un trabajador se le detecten síntomas de sensibilización, es absolutamente necesario retirarlo de la exposición en algunos casos de rinitis alérgica o asma y muy recomendable en los demás. Si no se hace y el trabajador sigue expuesto al agente alergénico, pueden derivarse consecuencias mayores: una rinitis puede derivar en asma o unos síntomas en la piel pueden derivar en un eczema de contacto de tipo crónico e incurable. 

    ¿Dónde se producen más alergias?

    A continuación ofrecemos una relación no exhaustiva de los sectores en los que se registran más alergias y los tipos de alérgenos encontrados:

    Peluquerías
    Tintes, permanentes, productos para teñir el cabello (persulfatos), herramientas, metales (níquel).

    Alimentación y restauración
    La harina de catering, aditivos y contaminantes de la harina (ácaros del polvo, moho, humo de la cocina...), las enzimas, los alimentos (proteínas mariscos y huevos), desinfectantes, detergentes, caucho (incluido el látex).

    Servicios sanitarios
    Desinfectantes, detergentes, guantes de goma (incluido el látex), ciertos medicamentos, acrilatos.

    Urbanización y construcción
    Cemento (cromato), resinas epoxi, adhesivos y componentes de los barnices, acrilatos.

    Mecánica de la metalurgia
    Los metales de procesamiento de metales, polvo de metal, componente del aceite de corte, baños electrolíticos o pinturas.

    Tratamiento de la madera
    El polvo de madera, maderas exóticas, los componentes de los barnices y adhesivos, resinas utilizadas en la composición de capas compuestas de servidumbre.

    Productos químicos
    Farmacéuticos, plásticos químicos diferentes: los componentes de los barnices, pegamentos y pinturas, colorantes, aditivos para plásticos, caucho, resinas, algunos productos farmacéuticos, algunas materias primas.

    Agricultura, plantas de transformación biológica
    (Incluyendo hongos) Proteínas de origen vegetal o animal, plantas, goma, pesticidas.

    lunes, 21 de enero de 2019

    El nuevo CUT RESISTANT de BUFF

    La marca de accesorios de cuello y cabeza BUFF mejora la familia de productos CUT PROTECTION con el modelo CUT RESISTANT.
    El nuevo CUT RESISTANT se ha diseñado para las Fuerzas de Seguridad, como policías o militares, con el objetivo de mejorar la protección en el cuello ante posibles daños realizados con objetos de corte. Este modelo se ha fabricado con el nuevo tejido de microfibra, compuesto por microfibras de poliéster obtenidas a partir de botellas de plástico recicladas y desarrollado por la marca como parte de su compromiso con la conservación del medio ambiente. Asimismo, el tubular se combina con un tejido anticorte Dyneema, el cual proporciona protección en el cuello gracias a su resistencia a los cortes. La combinación de los dos tejidos proporciona un mayor confort, gracias a su elasticidad en cuatro direcciones, lo que lo hace especialmente cómodo, manteniendo una máxima protección. El nuevo modelo CUT RESISTANT garantiza un secado rápido gracias a la eficaz evaporación del sudor y de la humedad lejos de la piel, proporcionando así máximo confort y el mantenimiento de una temperatura corporal estable. Es adecuado en condiciones climatológicas variables, ofreciendo protección contra el frío.
    El tejido del nuevo modelo CUT RESISTANT de BUFF ha sido testado bajo la norma EN ISO 13997:2000 obteniendo nivel D de protección; clasificado como EPI CAT II, EN ISO 13688/13. Protección solar, UPF 50, testado por LEITAT-Textile Technology Institutes de acuerdo con el estándar AS/NZS 4399:1996 “Evaluación y clasificación de prendas de ropa para la protección del sol”, obteniendo el resultado UPF>50 (98% protección UV).