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miércoles, 23 de octubre de 2013

Los trastornos musculoesqueléticos son la primera causa de absentismo laboral

Sociedad de Prevención de Fremap alerta de que los trastornos musculoesqueléticos son la primera causa de absentismo laboral

El 48% de los trabajadores ha tenido molestias musculares o de espaldaSegún los datos recogidos por Sociedad de Prevención de Fremap en los más de 700.000 reconocimientos médicos que realizan cada año a trabajadores en los programas de vigilancia de la salud, las enfermedades debidas a trastornos mUsculoesqueléticos son la primera causa de absentismo laboral en España.


Según los datos recogidos por Sociedad de Prevención de Fremap en los más de 700.000 reconocimientos médicos que realizan cada año a trabajadores en los programas de vigilancia de la salud, las enfermedades debidas a trastornos musculoesqueléticos son la primera causa de absentismo laboral en España.
Dentro de este tipo de dolencias las más frecuentes son en la región dorsal baja (40%), en cuello y hombros (37%), en miembros inferiores (32%), en región dorsal alta (27%) y en miembros superiores (20% de las paotologías).
Este tipo de lesiones son la principal causa de absentismo en España y Europa. Según la encuesta Eurofund, el 48% de los trabajadores de la Unión Europea ha presentado dolor de espalda o de tipo muscular en algún momento de su vida laboral” (Encuesta Europea sobre Condiciones de Trabajo, EUROFUND 2005; OSHA EU 2007 y 2008).
Según la OHSA (Occupational Health and Safety Assessment Series), el coste económico de los trastornos músculo esqueléticos se estima en el 1,6% del PIB de la Unión Europea, aunque en algunos países este porcentaje puede alcanzar hasta el 3,1% de su PIB.

Aenor, el Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social y Sociedad de Prevención de Fremap han desarrollado el Modelo de Empresa Saludable, siguiendo las directrices de la OMS, con el objetivo de promover y proteger la salud en el puesto de trabajo. El informe Word Economic Forum estima que el retorno para las empresas que invierten en este tipo de programas por cada euro invertido es de entre 2,5 y 4,8 € por absentismo y de entre 2,3 y 5,9 € por costes de enfermedad.


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Castaños que dan setas

Castaños que dan setas

La Diputación ensaya un tratamiento para exprimir la genética de 90 frutales.

Lo habitual es que de un manzano surjan manzanas, peras de un peral y naranjas del naranjo. Pero la ciencia ha logrado que los árboles frutales alumbren deliciosos retoños que no guardan relación con su naturaleza, eso sí, en un parto de lo más natural. Y si no fíjense en Zalla, donde la estación de fruticultura que gestiona la Diputación ha puesto en marcha un novedoso experimento que permitirá que un mismo árbol produzca a la vez hermosas castañas y sabrosas setas en un plazo de entre cuatro y siete años desde su plantación.
El centro, que desarrolla investigaciones para la optimización de los sistemas de producción agrícola, se ha propuesto extender esta especie por Bizkaia, donde su presencia es prácticamente testimonial. El motivo es que esta variedad arbórea es muy sensible a los ataques fúngicos, que se multiplican con los actuales niveles de humedad. Su 'cáncer' más conocido es la enfermedad de la tinta, provocada por un hongo que ennegrece y pudre las raíces y que las condena sin remedio. El mejor antídoto consiste en proteger el tronco con una especie más fuerte, además de deliciosa, la 'boletus edulis', muy apreciada por su valor gastronómico entre los seteros. Además, la simbiosis entre la 'edulis' y el castaño redunda en su crecimiento y productividad y supone una especie de 'seguro de vida' para el árbol.
Para medir y explotar los beneficios de este peculiar matrimonio, la Diputación ha comenzado este mes a plantar 90 jóvenes castaños de 8 variedades diferentes- para comprobar cuál se adapta mejor al clima-en una ladera de unos 3.000 metros cuadrados de las instalaciones de Zalla. Se calcula que darán frutos en el plazo de 4 ó 5 años, mientras que los hongos emergerán al sexto o séptimo. De hecho, su plantación ha sido intensiva para espolear la producción. Posteriormente, cuando las copas de los árboles cubran esta superficie, se trasplantarán los ejemplares para que cada uno disponga del doble de espacio.
Vacuna contra dolencias
El parto simultáneo de castañas y 'boletus' será el resultado de un proceso denominado micorrización, similar a la inseminación artificial. Consiste en la extracción de las esporas de los hongos, células microscópicas que se mezclan con una solución líquida con la que después se impregna la base del árbol o cepellón. Actúan como una vacuna que protege a la planta de las dolencias más comunes. Los árboles de Zalla han llegado ya inoculados, procedentes de un centro de innovación agraria de Galicia llamado Hifas da Terra. No es la primera vez que esta fórmula se pone en práctica en Bizkaia -la empresa Ohianberri lo realizaba con pinos radiata-, pero sí que se ensaya con castaños.
La técnica se conoce desde los años setenta. Se sabe que estimula en un 30% el crecimiento adicional de la planta y un 20% su capacidad productiva. «La planta tratada es más cara, pero sale mucho más rentable a largo plazo», explica la diputada de Agricultura, Irene Pardo. Su departamento ve en este método la oportunidad de relanzar la actividad forestal en Bizkaia. «El objetivo es experimentar, investigar y transferir la tecnologia al sector. Cuando una técnica se ha testado y ha dado frutos, es más fácil que agricultores y emprendedores se decanten por ella», explica. El objetivo pasa por hacer de estas plantas una alternativa atractiva para el agro mediante la filosofía del '2 x 1'. No sólo producirán frutos, sino también setas. Y a la larga, también obtendrá rendimiento el sector maderero. «Las estimaciones de producción que manejamos siete años después de realizada la plantación es de 150 kilos de setas y tres toneladas de castañas por hectárea y año», calcula la diputada.


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martes, 22 de octubre de 2013

BOTAS MOTORIZADAS PARA CIUDAD Y MONTAÑA





 DESCRIPCION
  Bota de tipo alta montaña  Piel: box-calf flor hidrofugado color negro  Acolchado interior: forrado en piel napa hidrofugada  Montada sobre plantilla bontex, culotte y cambrillón  Piso: montado urbasa de caucho nitrilo con eva de 4 mm y con resaltes
antideslizantes  Forro interior: membrana Gore-tex® MORE SEASONS LIGT Rock  Topes y contrafuertes: duroterm  Plantilla interior forrada con cambrelle gris Cierre: ganchos / anillas y cordón encerado  Tallas fabricadas: 36-48

lunes, 21 de octubre de 2013

Parka impermeable multibolsillo.

Prepararos para los días de frío y lluvia!!!




Parka impermeabletranspirable, resistente a la abrasión y al desgarro. Provista de sistema cortaviento. Múltiples bolsillos. Ajustable, cómoda, ligera.
Material: Climaway: Exterior e Interior: 100 % Poliéster.
Gramaje: Exterior: 174 gr/m2; Interior: Forro: 60gr/m2 y guata: 100gr/m2
Color: Negro, Azul Marino, Verde Caza, Gris Oscuro.
Tallas: M, L, XL, XXL

La marcha estaba en Artxanda



A pesar de haber cruzado el ecuador del mes de octubre, ayer en Bilbao parecía primavera. El sol lucía y la temperatura era agradable, unos 20 grados. Una mañana de domingo ideal para salir a pasear y disfrutar de la naturaleza. La Subida a Artxanda, una marcha organizada por EL CORREO y la sociedad La Montañera, batió récords de participación en su cuarta edición. Diez mil personas de todas las edades quisieron formar parte de una prueba con fines solidarios que también patrocina el Ayuntamiento de Bilbao, la Diputación, Eroski y La Caixa. Todo el dinero recaudado -20.000 euros- irá destinado a la DYA.
El buen tiempo animó a grandes y pequeños a acercarse a El Arenal, desde donde partió la excursión a las once de la mañana, si bien muchos decidieron adelantarse para evitar aglomeraciones. Una cuenta atrás de 10 segundos voceada por los participantes y un disparo al aire dieron la salida de la prueba.
La comitiva enfiló la calle Askao del Casco Viejo para ascender las Calzadas de Mallona. Ahí se formó un pequeño tapón, que quedó resuelto en cuestión de segundos. La marcha fue cobrando ritmo y la marea humana enfiló el primer repecho de la jornada con determinación. «Esperemos no ser los últimos», decía un niño a otro. Estaban asombrados de tanta gente como subía desde la plaza Unamuno. Una vez quedaron atrás el parque Etxebarria y la Avenida Jesús Galíndez, el público enfiló las rampas que dan acceso a ese balcón privilegiado de Bilbao que es Artxanda. «Lo peor no es subir, sino bajar», advertía un hombre a sus amigos. Sólo llevaban tres kilómetros y el cansancio ya se dejaba notar entre algunos participantes.
El sol apretaba con fuerza. Había que echar mano de la mochila e hidratarse. También el estómago comenzaba a rugir. Algunos mendizales comían una chocolatina para evitar la temida pájara. Incluso los había que llevaban al niño en carrito; ellos sí que sudaban de lo lindo. Las cuestas dieron una pequeña tregua al entrar en la zona verde. El viento soplaba con fuerza, lo que representaba para muchos un alivio tras los rigores de la ascensión. Las buenas vistas del 'botxo' obligaban a hacer una parada antes de tomar el camino hacia Arbolantxa. Aquí más de uno se paraba a coger aire. Era un sendero estrecho pero seco, con algunas zonas embarradas que no supusieron mayor complicación. «Qué pasada», decía un niño a su ama al entrever la serpiente multicolor que seguía sus pasos hasta Monte Avril.
La organización de la marcha ha incorporado al recorrido de esta edición nuevos tramos. Muchos de los participantes conocían bien Artxanda, pero los senderos de la prueba les cogieron por sorpresa por su singular belleza. Aunque para disfrutar del paisaje había que sufrir. El recorrido de este año es «un poco más duro», coincidían muchos en señalar. En los tramos de más exigencia reinaba el silencio, nada que ver con las charlas en el parque Etxebarria. En esta parte del camino, algunos se echaban a un lado para coger aire y dejar pasar a los que más en forma estaban. Los niños ya no corrían en busca de piñas como al principio, el cansancio había hecho mella en ellos. «Esto es muy duro», decía una niña.
Pero tras el esfuerzo llega la recompensa. En este caso, el avituallamiento, situado en Monte Avril. Un botellín de agua y una barrita de cereales eran parte del premio. Y es que desde allí se podía disfrutar de unas espléndidas vistas. A un lado, el aeropuerto de Loiu y su trasiego incesante de aviones; por el otro, todo Bilbao y el mar Cantábrico. También había gente en las campas tomándose un respiro. Sentados al sol, pero atentos en todo momento a ese viento frío que aconsejaba echar mano de la chaqueta de la que se habían desprendido en la subida. Era el momento de emprender el camino de vuelta. Como ya habían advertido antes los más experimentados, el descenso siempre es difícil. Había que mantenerse alerta para no resbalar con los cantos rodados.
Superada la etapa de montaña, el asfalto volvió a hacer acto de presencia a la altura de Andramari, desde donde los excursionistas se dirigieron al parque Etxebarria y de allí a la Plaza del Gas. La media estimada de regreso a El Arenal era de dos horas y media, después de completar 9,85 kilómetros. Allí pudieron comer un bocadillo de chorizo, tomar una Coca-Cola y recoger un chubasquero como regalo. Una jornada de domingo en la que disfrutar de la naturaleza se convirtió en una buena causa.


viernes, 18 de octubre de 2013

Ropa industrial personalizada

Haz que tu empresa sea diferente!!

Aquí os dejamos unas posibles combinaciones, aunque hay muchisimas más.