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sábado, 13 de mayo de 2017

Robo-ética: regulación de las relaciones hombre-robot

Las “personas electrónicas”, robots colaboradores (o ‘cobots’) ya hicieron su debut en el cine hace décadas asumiendo diferentes ‘papeles’. Ahora, la realidad supera a la ficción, y los androides, con músculo de acero e inteligencia de chip, empiezan a compartir espacio con los humanos, ya sea poniendo tornillos en una cadena de montaje de automóviles, o atendiendo al personal en la recepción de un hotel.
De la mano de la inteligencia artificial, las personas electrónicas han llegado para quedarse y, puesto que tienen que convivir con los humanos, el legislador llena el vacío legal con los primeros principios robo-éticos.

Reglas legales civiles europeas en robótica

Anticipándose a una hipotética rebelión de las máquinas, la Unión Europea ha instado a la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento para la puesta a punto de normas de seguridad, éticas y legales que regulen los importantes avances que se están logrando en el campo de la robótica y de la inteligencia artificial.
En tanto que personas electrónicas, los robots tienen obligaciones y derechos, pudiendo hacer frente a reclamaciones por responsabilidad en caso de daños. A continuación, una síntesis de este ‘semi-decálogo’ (sólo tiene 9 puntos) en fase de borrador.

Proteger a los seres humanos de los daños causados por robots

  1.  La dignidad humana, lo primero. Se pide que los robots incorporen el ‘botón de la muerte’, un ‘reset’ a la brava por si la máquina comienza a incordiar, o no hace aquello para lo que se concibió.

Respetar el rechazo de la atención por parte de un robot

  1.  Cualquier persona humana (hijo de vecina) puede negarse a ser atendido por una persona electrónica (robot). Ciertamente, existen campos críticos: ¿qué anciano/a de geriátrico admitiría que un robot le diera de comer o le cambiara de pañal?

Proteger la libertad humana frente a los robots

  1.  ¿Puede un robot tener ‘alma’ de dictador y coartar la libertad del ser humano con el pretexto de protegerlo? El software es rígido (ceros y unos, sin matices). Para evitar extra-limitaciones del robot, se prima la autonomía de decisión de la persona. La pregunta es: ¿cómo reaccionará el robot cuando sea desautorizado por el humano?
A veces debemos frotarnos los ojos para empezar a asimilar, pero no hay vuelta atrás. Cada día hay más robots humanoides entre nosotros, con precios en torno a los 30.000 euros

Proteger a la humanidad contra las violaciones de la privacidad cometidas por un robot

  1.  Los robots que interactúan con humanos capturan gigabytes de información de sus partners. En suma, son auténticas máquinas de espionaje… Dicha información puede plantear un escollo para el derecho a la intimidad de la persona, especialmente si alguien hace ‘cantar’ al robot.

Gestión de datos personales procesados por robots

  1.  Los robots que sepan hacer uso del ‘Big Data’, sabrán más de nosotros que nosotros mismos. Y, trabajando en red, pueden intercambiar información de nuestros datos con otros robots… Se vislumbra aquí una grave vulnerabilidad del género humano frente a la máquina cibernética, que requiere la intervención del legislador.

Proteger a la humanidad contra el riesgo de manipulación por robots

  1.  En la película ‘Her’ veíamos las consecuencias de enamorarse de una robot, y padecer las vicisitudes del amor, pero ejercidas con precisión matemática por una máquina con capacidad de aprender. Dicho de otro modo, que es mejor enfurruñarse con la parienta que con una robot de aplastante lógica cartesiana. El principio robo-ético en este caso debe proteger a las personas de intimar con robots (recuérdese que los robots pueden simular emociones… crear una ficción de amor…). El mejor consejo para almas solitarias es que sustituyan el robot de compañía por el animal de compañía. Si éste le muestra aprecio, será una emoción biológica real, no una función electrónica de una máquina.

Evitar la disolución de los vínculos sociales

  1.  Los humanos somos seres sociables. Necesitamos, por tanto, el contacto con nuestros semejantes. No podemos abandonarnos en manos de robots autónomos, que, al tiempo que nos prestan todo tipo de servicios, nos impiden el contacto con los profesionales humanos que nos darían los mismos servicios. En suma, el legislador entiende que el robot no puede sustituir completamente a los seres humanos.

Igualdad de acceso al progreso en robótica

  1. No debería haber segundas divisiones en cuanto al acceso a los avances robóticos. Ya existe una brecha digital evidente que, si se agudiza, conducirá a una sociedad claramente distópica, alejada del ansiado bienestar.

Restringir el acceso humano a las tecnologías de mejora

  1.  Los ‘cyborg’ son para las películas. De momento los seres biónicos (hibridaciones de humano y sistema robótico) no se contemplan. La esencia humana y su dignidad deben ser protegidas tal como son, sin añadidos ciber-mecánicos.
A veces nos asalta el pensamiento de que la tecnología avanza más rápido que nuestra propia capacidad de comprensión. Esto es cierto para la robótica y los robots colaboradores. Ciertamente, debemos frotarnos los ojos para empezar a asimilar, pero no hay vuelta atrás. Cada día hay más robots humanoides entre nosotros, con precios en torno a los 30.000 euros.
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/robo-etica-regulacion-las-relaciones-hombre-robot/

viernes, 12 de mayo de 2017

¿Primer día de trabajo? Aquí tienes algunos consejos

Un trabajo nuevo siempre es motivo de nerviosismo. Nueva gente, nuevos conocimientos, horarios… Parece mucho a lo que adaptarse y, al final, casi siempre somos capaces de ello. El primer día ni siquiera es tan crucial como el resto, pues lo que se valora a fin de cuentas es lo que se aporta con el tiempo. Pero el día anterior a empezar en un nuevo puesto sigue siendo, cuando más ansiedad se nos acumula


Es sólo un trámite sí, pero tenemos miedo a que los nervios nos jueguen una mala pasada y quedemos mal en algo. Pues bien, para ayudar a calmar esa intranquilidad, hoy hemos seleccionado los mejores consejos que hemos recopilado entre aquí y allá.

No llegar tarde

Es un básico, pero nunca está de más recordarlo. Más que nada porque, el primer día, 1 minuto más tarde es tarde. Puede que el resto de días ni se fijen en la hora que entras, pero en el primero te estarán esperando. Con lo que casi que te plantees el recorrido de tu casa al trabajo con 5 o 10 minutos de ventaja, por si las moscas. Y, por supuesto, duerme las horas necesarias la noche antes. Si es que puedes.

Estudia bien la empresa antes y durante

Antes, puedes pasar una tarde buscando cualquier información corporativa o referente a RRHH en su web. Es probable que, al llegar, ya te lo expliquen. Pero lo entenderás mejor si ya tienes un poco de estudio previo como base. Una vez dentro, dedícate a observar las dinámicas entre departamentos, las jerarquías (si las hay), si el trato entre compañeros es más o menos in/formal, etc.

Socializa pero no te hagas pesado

Si eres tímido te costará y si eres muy extrovertido a lo mejor también. Pero es bueno encontrar un equilibrio entre no aislarse y no hablar demasiado. Piensa que tus futuros compañeros tampoco te conocen aún y también pueden sentirse incómodos con los silencios largos o, por el contrario, con demasiadas preguntas. Un buen truco es participar abiertamente en las conversaciones entre ellos. Cuando te sientas invitado, claro.

Pregunta y toma nota

Aunque es posible que te dejen algún documento formativo, lo más normal es que siempre te queden algunas dudas. No tengas miedo a preguntar, nadie nace enseñado y preguntar denota interés en el trabajo. No querrás tirar pensando que ya lo has entendido todo si no es así; podría comportarte tener que rehacer alguna tarea desde el inicio. Y eso no te conviene cuando aún estás asentándote. Eso sí, ten en cuenta que a la mayoría de gente no les gusta explicar lo mismo demasiadas veces. Con lo que intenta tomar nota de todo lo que creas necesario. De las primeras cosas que querrás hacer al llegar será pedir una libreta y un boli.

Y por último… relájate

Claro que es más fácil de escribir que de poner a la práctica. Pero basta con que no seas demasiado exigente contigo mismo. Si alguna tarea te cuesta demasiado ese primer día, es completamente normal. No intentes forzar nada y tómate tu tiempo en entender lo que estás haciendo y, sobre todo, en hacerlo lo mejor que puedas. Si eso requiere más tiempo, se lo dedicas (en horas de trabajo, claro). Y si no sabes por dónde tirar, vuelve al punto anterior.
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/primer-dia-trabajo-aqui-tienes-consejos/

miércoles, 10 de mayo de 2017

Trabajar en un hospital psiquiátrico: una breve aproximación


Si bien no existe una normativa de prevención de riesgos laborales que afecte específicamente a los trabajadores de hospitales psiquiátricos, sí que es un tema fuente de debate. El 2014 en España, tras un accidente en el hospital San Juan de Dios que acababa con la vida de una trabajadora, sindicatos como CCOO y CSI-F pedían formación y reglamentos obligatorios a nivel estatal.
La comparación expresada por Irene Álvarez Bonilla (CCOO), “Un trabajador sanitario en un centro psiquiátrico público no tiene más —ni menos— derechos que uno de la planta de pediatría” nos suena alarmante, de buenas a primeras. No obstante, el Observatorio de Agresiones de la Organización Médica Colegial afirma que sólo un 18% de las agresiones contra trabajadores sanitarios son cometidas por enfermos mentales o toxicómanos, con lo que no convendría estigmatizar al paciente como más peligroso.
Más allá de los riesgos físicos, los psicosociales también cobran protagonismo en los siguientes trabajos universitarios, realizados por estudiantes que han querido investigar sobre la cuestión. Se trata de las tesinas de Maria Elda Edelmira Molineros Caal De Alvarez  y María Manrique Abad. La primera tomó como muestra los trabajadores del Hospital Nacional de Salud Mental de Guatemala y la segunda los del Centro Asistencial San Juan De Dios de Palencia, ambos centros de salud mental.
En el hospital guatemalteco, la muestra encuestada señaló los riesgos psicosociales como principales, seguidos de biológicos, físicos, ergonómicos y químicos. El estrés por la exposición a objetos afilados y sobrecarga de trabajo física y mental fue identificado por el 95% de los trabajadores asistenciales y 54% no asistenciales. En cuanto a las agresiones, el personal de enfermería psiquiátrica y psicólogos son los que declaran percibir más riesgo de agresiones verbales. Entre ellas: intimidación, insultos y amenazas entre otras. La publicación señala la posible correlación entre este tipo de agresiones y traumas psicológicos, por parte del personal agredido, que a la larga dificultarán su capacidad de poder dar un servicio de calidad.
En cuanto a la exposición a agresiones físicas, el personal asistencial que declaró estarlo fue moderado (menos del 50%), siendo el rotativo el que obtuvo un mayor índice de percepción de este riesgo. De hecho, los trabajadores de turnos rotativos fueron los que registraron mayor exposición a riesgo en la mayoría de categorías.
En el centro asistencial de Palencia, los riesgos más identificados por los trabajadores fueron: trabajo a turnos, implicación emocional y personal, trabajo con especial atención, falta de descansos y, en menor medida, ausencia de posibilidad de adquisición de nuevas competencias. La percepción de éstos también varía según el cargo, siendo el personal de enfermería, medicina, psicología y psiquiatría los que declaran implicarse emocionalmente. El trabajo a turnos repercutía en el personal de mantenimiento, enfermería y auxiliares. Tras declarar estos grupos que siempre o casi siempre tienen que trabajar en fin de semana, la autora del estudio nos recuerda que el trabajo a turnos se asocia con trastornos del sueño, fatiga crónica, estrés laboral o sintomatología depresiva. Gran parte de ello, debido a que este tipo de horarios conllevan que el organismo esté sometido a un proceso de cambio y adaptación continuos.
La tesina concluye que la convivencia y permanencia con los pacientes incrementa el riesgo psicosocial, especialmente en los trabajadores en contacto directo con los pacientes. La turnicidad supone una dificultad para el buen ejercicio de su trabajo y el personal responsabiliza a la organización de no implicarse en una prevención adecuada, señalando la falta de información y de formación a los empleados.
Naturalmente, las conclusiones extraídas de estas dos tesinas no son estadísticamente extrapolables a algo más general. Pero sí que coinciden, en algunos casos, en la falta medidas específicas que señalaban los sindicatos y pueden ser un pequeño reflejo de las situaciones que se pueden producir, al no haber una legislación más concreta en el sector.
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/trabajar-hospital-psiquiatrico-una-breve-aproximacion/

martes, 9 de mayo de 2017

El DAFO personal. ¿Preparados?

Los profesionales del marketing y del desarrollo de productos utilizan esta técnica muy a menudo. El DAFO es un análisis de la situación interna (fortalezas y debilidades) y externa (amenazas y oportunidades) de un producto o de una empresa. Imaginemos que, por ejemplo, hacemos un análisis de un “Smartphone”. Sus variables podrían ser:
EXTERNO
Oportunidades: mercado en pleno crecimiento, de moda…
Amenazas: muy buena competencia, precios de la competencia asequibles…
INTERNO
Debilidades: poca duración de la batería, mala reputación de marca…
Fortalezas: relación calidad-precio muy buena…
Pues bien, un DAFO personal es este tipo de análisis aplicado a nosotros mismos en el mercado laboral. Puede servirnos como base a la hora de encontrar un nuevo trabajo, decidir a qué nos queremos dedicar, pedir un aumento de sueldo… Lo podemos utilizar para casi cualquier cosa que suponga una mejora en nuestra carrera profesional.

Esto no significa que los profesionales seamos productos esperando a ser vendidos. Somos personas, pero eso también significa tener fortalezas, debilidades, amenazas y oportunidades.
Los expertos en marketing personal aconsejan hacer un DAFO personal cada X tiempo para ponernos al día de nuestra situación laboral. Sobre todo, si se quiere realizar algún cambio en nuestra carrera. No sólo es una buena manera de identificar nuestros puntos fuertes sino también de hacer autocrítica y detectar en qué podemos mejorar. Como se trata de un tipo de análisis muy particular, las preguntas qué debemos hacernos para resolverlo también serán muy concretas:

EXTERNO:

Oportunidades (¿Cómo puedo aprovechar la situación del mercado laboral en el que me encuentro?)
¿Puedo acceder a formación específica?
¿Puede ayudarme la tecnología actual a aprender más rápido y a conocer a más profesionales?
¿Se celebran eventos para contactar con profesionales en mi sector?
¿Se está contratando más en mi sector? ¿Está creciendo?
¿La media salarial es buena?
Amenazas (¿Qué elementos de la situación del mercado pueden dificultar mi objetivo?)
¿Hay mucha gente con mi carrera o formación?
¿Los sueldos tienden a ser bajos?
¿Ha sido afectado por crisis económicas?
¿Los profesionales de mi sector tienden a cambiar de empleo a menudo? ¿Se percibe como algo malo?
¿Mi carrera conlleva muchos riesgos físicos o psicosociales?

INTERNO:

Fortalezas (¿Cuáles son mis puntos fuertes?)
¿Aprendo rápido?
¿Tengo empatía? ¿Sé detectar qué esperan de mí en una entrevista?
¿Se me da bien defenderme?
¿Soy muy bueno en lo mío?
¿Tengo una buena actitud al trabajar en grupo?
¿Soy constante a la hora de conseguir mis objetivos?
Debilidades (¿Cuáles son mis puntos débiles?)
¿Me cuesta adaptarme a los cambios?
¿Me desagrada hablar en público?
¿Tengo problemas para trabajar en grupo? ¿Tengo problemas para trabajar solo?
¿Estoy desactualizado con las últimas tendencias en mi sector?
¿Me desanimo fácilmente cuando algo no me sale a la primera?
¿Soy mediocre en mi trabajo?
Como veis, algunas preguntas requieren de un ejercicio de sinceridad importante con uno mismo y no siempre son preguntas que tengamos ganas de contestar. A veces significa reconocerse a uno mismo que no somos lo buenos que podríamos ser. Pero el DAFO se plantea para mejorar; y para mejorar hay que saber dónde somos peores. Como no siempre somos capaces de detectar nuestros puntos fuertes o débiles, se aconseja consultar con antiguos compañeros de trabajo. O preguntar a nuestros amigos sobre las actitudes que pueden afectarnos positiva o negativamente en nuestro entorno laboral. ¿Cómo lo veis? ¿Os atreveríais a hacer un DAFO a vosotros mismos?
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/dafo-personal-preparados/

lunes, 8 de mayo de 2017

10 compañeros de trabajo “típicos”


Hoy va de estereotipos. Porque, aunque normalmente es peligroso generalizar, los que llevamos unos cuantos años trabajando seguro que nos hemos encontrado a más de uno de estos perfiles durante nuestra trayectoria. Nuestro consejo: tomárnoslo con humor a la vez que, si nos identificamos con alguno de ellos, hacer un poco de autocrítica:
El enterado
El que lo sabe todo, las tendencias del mercado donde estáis, las noticias de última hora, cómo funciona aquel programa tan complicado… Él es el que se levantará primero a la que te vea dudando sobre algo, para decirte la manera correcta de hacerlo. ¡Aunque tú no hayas pedido ayuda, ojo! Nunca sabemos si sus intenciones son genuinamente las de ayudar o es su manera de demostrar que es el máster del conocimiento.
El desmotivado
Ya sea porque hace tiempo que se ha visto estancado, no lo suficientemente compensado por la empresa o simplemente porque está en su carácter, la desidia es la que rige su actitud. Para los que están a su alrededor puede resultar un poco molesto. Sobre todo cuando se le pide algo, que aunque en teoría sea su trabajo, al hacerlo dé la sensación que te está perdonando la vida. Aun así, antes de juzgar es importante saber cómo un trabajador ha llegado a dicha situación. Los síndromes de burnout o boreout pueden ser la causa.
El hipermotivado
El preferido de los jefes, tal vez. El mejor embajador de la empresa, sin llegar a serlo: su trabajo es genial, su empresa es la mejor y el año que viene saldrá en todos los periódicos. Para los que somos de talante tranquilo (como una servidora) puede resultar estresante su entusiasmo por todo. Pero ¡eh!, mientras no nos lo quiera imponer a los otros, adelante con todo.
El cotilla
Te cuenta dónde fueron a cenar los jefes el fin de semana o qué coche se ha comprado el de finanzas y hasta en qué concesionario. Pero lo peor de todo es que cree que a ti te importa. Si vas al médico, que para qué has ido. A veces puede resultar fuente de entretenimiento e incluso divertido. Pero ojo con cotillear. Todos sabemos el daño que pueden hacer en una empresa los rumores sin fundamento.
El quejica
Quejarse es humano, sí. Es imposible que todo salga como queremos, y algunas veces toca quejarnos de que así no haya sido. Pero tomarlo como un vicio y no mirar de arreglar los problemas, cuando éstos pueden tener solución, también es una actitud tóxica para uno mismo y para los que están a su alrededor.
El caótico
Tiene demasiadas ideas en la cabeza y nunca se sienta a ponerlas en orden. Cuando os cruzáis en el pasillo, a lo mejor te cuenta algo importante relacionado con el trabajo, pero tan rápido que tú no entiendes nada. Entonces agradecerías que se hubiera tomado la molestia de enviarte un e-mail.
El amigo de todos
Está en todos los eventos, corporativos o no. A todo el mundo le cae bien porque es muy simpático y parece buena persona. Se caracteriza por ser optimista y tener buenas habilidades para interactuar con sus compañeros. Pero qué envidia nos puede dar a algunos…
El paño de lágrimas
Un día escuché la expresión ‘Es que tienes cara de “cuéntame tu vida”’. No se sabe por qué exactamente, pero hay personas a las que los compañeros no pueden evitar explicarles sus penas. Porque no interrumpen, a lo mejor, o porque no juzgan. Pero ahí están para que les cuentes lo que sea. Aunque ellos ni siquiera tengan ganas de saberlo.
El que siempre lleva la contraria
No es que haya que estar de acuerdo con todo, pero es que este es directamente hilarante. No has acabado de explicarle el plan y ya tiene el “pero” en la boca. De hecho, ni siquiera has empezado y su cara ya denota que no estará de acuerdo.
El egoísta
Le importa bien poco la carga de trabajo de los otros mientras él pueda endosársela y así salir antes. Éste tipo de trabajador sólo mira por sí mismo, tiene 0 compañerismo y aún menos conciencia del concepto trabajo en equipo.
¿Alguien se ha sentido identificado leyendo el artículo? Yo tengo que reconocer que en ocasiones he sido alguno de ellos. Si nos hemos dejado algún perfil importante, por favor, describidlo en nuestra sección de comentarios, que nos divertirá mucho leerlo
Fuente: http://www.proteccion-laboral.com/10-companeros-trabajo-tipicos/

viernes, 5 de mayo de 2017

BUFF® presenta la nueva PACK CAP

La nueva PACK CAP de BUFF® ha sido desarrollada por el departamento de innovación y desarrollo de la compañía y estará integrada en la línea 'Sun Protection 2017'.

Se trata de una gorra ultraligera que proporciona una protección excepcional contra el sol y en los climas cálidos. Su principal característica es la capacidad de doblarse o empaquetarse hasta convertirse en una pequeña bola que cabe en cualquier bolsillo, por muy pequeño que sea y que, cuando se desdobla, vuelve a su forma original una y otra vez sin deformarse.
Su visera flexible evita deslumbramientos. El panel superior se ha fabricado con tejido bi-elástico que garantiza una protección contra los rayos del sol. Los grandes paneles laterales fabricados con tejido Fastwick Extra Plus ofrecen una excelente transpirabilidad y gestión de la humedad y se trata de un producto libre de olores gracias a la tecnología Silver+ aplicada al tejido.

Fuente: http://www.seguridad-laboral.es/actualidad/actualidad-productos/buff-r-presenta-la-nueva-pack-cap

jueves, 4 de mayo de 2017

La Autoridad Portuaria de Bilbao certificada por AENOR como Empresa Saludable

Dicho reconocimiento acredita que la entidad aplica un sistema de gestión que promueve y protege la seguridad, salud y bienestar de sus empleados/as, y la sostenibilidad del ambiente de trabajo.



La Autoridad Portuaria de Bilbao ha obtenido el certificado de Empresa Saludable que concede AENOR, la entidad de certificación de referencia en el Estado, que acredita que ha implantado un sistema de gestión que promueve y protege la salud, el bienestar y la seguridad de los empleados/as, así como la sostenibilidad del ambiente de trabajo.
De este modo, la entidad que gestiona el puerto de Bilbao se convierte en la primera Autoridad Portuaria que obtiene este certificado. Además, la empresa cuenta en su haber con el diploma en reconocimiento a las buenas prácticas en promoción de la salud en el trabajo del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, siendo la primera empresa en la Comunidad Autónoma del País Vasco y la cuarta del Estado que cuenta simultáneamente con el certificado de AENOR y el diploma del INHST.
Para su concesión, AENOR ha auditado que la Autoridad Portuaria de Bilbao cumple con los requisitos del Modelo de Empresa Saludable de AENOR. Éste está basado en criterios internacionalmente reconocidos, así como en la metodología de mejora continua conocida como Planificar-Hacer-Verificar-Actuar (PHVA). Entiende la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social.
La principal ventaja de este modelo, pionero en el mundo, es que facilita la gestión de la salud, seguridad y bienestar de todos los trabajadores, de una manera sostenible. Además contribuye a aumentar la productividad, competitividad y sostenibilidad de las empresas.
En nombre de la AP de Bilbao ha recogido el certificado su presidente, Asier Atutxa, de la directora de AENOR en el País Vasco, Luz Emparanza.
Desde que AENOR concediera los primeros certificados de Empresa Saludable en 2013, ya son 45 las organizaciones, de diversos tamaños y sectores de actividad, que han obtenido este reconocimiento.
Fuente: http://www.seguridad-laboral.es