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sábado, 9 de marzo de 2013

PROTECCION OCULAR Y AUDITIVA

PROTECCION OCULAR Y AUDITIVA


La primera pregunta que a todo trabajador le puede surgir en materia de protección ocular es cuándo y en qué casos necesitaría él proteger sus ojos.

Para poder contestar esta pregunta, lo primero que deberíamos realizar es un breve análisis sobre los principios generales que en esta materia se encuentran recogidos en la Regulación de Protección y Salud Laboral, en donde se especifican las siguientes bases:

1. En un primer momento, sería necesario realizar una identificación de los peligros y riesgos inherentes al puesto de trabajo. Aquí se analizarían dichos factores y se comprobarían los efectos de los mismos en los trabajadores.
2. Una vez realizado el análisis previo, el empresario debería ver en qué medida podrían eliminarse dichos riesgos para que no se vieran afectados la seguridad y la salud de los trabajadores que deben realizar su jornada laboral (completa o parcial) en dicho ambiente de trabajo.
3. En el caso en que dichos peligros no puedan eliminarse, deberían realizarse cambios en los métodos de trabajo, para velar por la seguridad del trabajador.
4. De esta forma se conseguiría llegar a un aislamiento del peligro.
5. Y también a un efectivo control del mismo.
6. Siempre como último recurso, una vez descubierto que el peligro y/o riesgo no puede eliminarse, aislarse y/o controlarse, el empresario debe considerar la utilización de equipos de protección individual por parte de sus trabajadores en el puesto de trabajo, para velar por la seguridad y el bienestar de los mismos. 
Es muy importante señalar aquí, que la utilización de los Epis debe ser siempre considerado como último recurso, ya que la medida más efectiva para proteger la seguridad y la salud de los trabajadores, consistiría en poder eliminar dicha fuente de riesgo para los mismos.
Una vez descubierta la necesidad de utilizar un equipo de protección ocular, se debe tener en cuenta que los dos elementos clave a la hora de realizar dicha selección son los siguientes:
- Protección
- Ponibilidad
A continuación, desglosaremos cada uno de estos dos elementos clave.
Protección
Los equipos de protección ocular se pueden desglosar de la siguiente manera:
- Gafas de Protección
- Pantallas de Protección

Se denominan “gafas de protección” a aquellos equipos que sólo protegen los ojos. A su vez, podemos diferenciar, dentro de las gafas de protección, las gafas de montura universal (son aquellos protectores oculares acoplados en una montura con patillas) y las gafas de montura integral (protectores oculares que encierran de manera estanca la región ocular que se encuentran en contacto con el rostro del usuario).
Las “pantallas de protección”, a su vez, se subdividen en:
- Pantallas faciales: que cubren la totalidad o una parte de la cara del usuario.
- Pantallas de mano: son pantallas faciales que se sostienen con la mano.
- Pantallas faciales integrales: además de cubrir los ojos, cubren también la cara, garganta y cuello del usuario, pudiendo ser llevados sobre la cabeza directamente mediante un arnés o bien con un casco protector.
Una vez conocidos los distintos tipos de protectores oculares existentes, el usuario debe ser consciente ante qué tipo de riesgo debe protegerse.
Los tipos de riesgos que pueden darse, agrupados en tres grandes grupos, son los siguientes:
- Riesgos mecánicos: originados por objetos o cosas que pueden penetrar y dañar el ojo.
- Riesgos ópticos: relacionado con los destellos, flashes, etc.
- Riesgos químicos: especialmente, salpicaduras
Ante este tipo de riesgos, existe una primera barrera de defensa, basada en los mecanismos naturales del propio ojo como método directo de defensa, como son las pestañas, las lágrimas y los párpados.

La segunda línea de defensa, siguiendo este paralelismo, lo comprenderían los filtros y/o barreras físicas que ayudan a proteger al ojo ante un inminente riesgo, que en este caso no sería otra cosa que la utilización de Equipos de Protección Ocular.

El primer requisito que deben cumplir los equipos de protección ocular, es cumplir con la normativa europea UNE EN 166:2002, donde se incluyen las especificaciones que deben cumplir dichos Epis. Además de incluirse directrices generales de cómo los equipos de protección ocular pueden ayudar al usuario a prevenir enfermedades y lesiones oculares en sus puestos de trabajo.

En la legislación europea, en cuestión de protección individual de los ojos, existen las siguientes normativas vigentes, donde en cada una de ellas se incluyen los siguientes contenidos:
EN 165: Vocabulario
EN 166: Requisitos Generales
EN 167: Métodos de ensayo ópticos
EN 168: Métodos de ensayo no ópticos
EN 169: Filtros para soldadura y técnicas relacionadas
EN 170: Filtros para el ultravioleta
EN 171: Filtros para el infrarrojo
EN 172: Filtros de protección solar para uso laboral

Por lo que hemos visto hasta ahora, es muy importante que el usuario especifique y delimite perfectamente el campo de aplicación donde va a utilizar el equipo de protección ocular a la hora de seleccionar el más adecuado. En este sentido, deberá prestar atención a las especificaciones indicadas en la montura y en las lentes de dichos equipos, donde figura, mediante un número, el campo de aplicación para el que se puede utilizar dicho equipo de una manera adecuada, cuyas nomenclaturas aparecen especificadas en la normativa europea vigente.
 
Ponibilidad
Dado que cada usuario es total y completamente diferente, los productos existentes en el mercado en cuestión de protección ocular, son y deben ser también diferentes entre sí. Esta es la base por la que existen infinidad de modelos disponibles para los usuarios, y que puedan elegir el que mejor se ajuste tanto a sus necesidades en materia de protección y seguridad, así como a sus propios gustos personales.
No obstante, es muy importante, que el usuario, aparte de prestar atención al diseño del protector ocular, se centre en los siguientes elementos antes de decantarse por un modelo u otro de protector:
- Tanto la montura como las lentes del protector deben estar marcados de acuerdo a la norma EN 166:2002.
- Clase óptica 1 en las lentes de policarbonato para una máxima calidad óptica.
- Resistencia al impacto en las lentes.
- Forma de la montura para obtener un ajuste facial perfecto.
- Forma de las lentes para ofrecer un óptimo campo de visión y máxima protección.
- Estilo y diseño de las patillas para ofrecer al usuario una máxima comodidad y una perfecta seguridad de ajustado.
- Inclinación de las lentes para evitar el efecto distorsión.
- Características técnicas de las lentes, para que estas sean adecuadas para llevarlas en el ambiente de trabajo del usuario
 ¿Por qué necesitamos proteger nuestros ojos?
Después del pequeño análisis realizado, podemos contestar a esta pregunta y exaltar la necesidad y la importancia de proteger nuestros ojos.
Los ojos son un órgano irremplazable y los daños producidos en los mismos suelen ser irreversibles. Además, los ojos son muy sensibles ante cualquier tipo de riesgo y estos deben ser protegidos adecuadamente ante cualquier trabajo que pueda suponer un riesgo inherente a los mismos tales como soldar, perforar, manipulación de sustancias químicas, pintar, etc. 


PROTECCIÓN AUDITIVA

Tradicionalmente, se han atribuido los problemas referentes al ruido a las grandes industrias, donde evidentemente, los trabajadores están expuestos a un elevado ruido en sus lugares de trabajo, como por ejemplo, en salas de compresores, procesos de fabricación, maquinaria, etc. No obstante, es importante señalar que este problema no está presente sólo en la industria, ya que este tipo de problemas pueden existir en otros entornos de trabajo donde, en un principio, no somos conscientes de la existencia de tales niveles de ruido perjudiciales para los trabajadores como pueden ser bares, restaurantes, centralitas, etc.

Prueba evidente de la cotidianeidad de este tipo de problemas es que, según datos oficiales, la pérdida de audición provocada por el ruido es la enfermedad profesional crónica más común hoy en día que, por desgracia, se manifiesta al final de la vida laboral, cuando las consecuencias son ya irreversibles y poco se puede hacer para recuperar parte de la audición ya perdida.



La pérdida de audición por parte del trabajador puede deberse a varios factores, siendo el riesgo más conocido el que procede de una exposición prolongada al ruido en entornos de trabajo. A pesar de ser el problema auditivo más común, es conveniente señalar que éste no es el único, ya que también pueden darse otro tipo de problemas relacionados con la disminución de la coordinación y la concentración, lo cual induce a que exista una mayor probabilidad de que se produzcan accidentes. Recientemente, también se han asociado a este aspecto problemas de tensión, trastornos cardiacos, estomacales, nerviosos, nerviosismo, insomnio y fatiga, disminuyéndose así la productividad laboral.

Ante este tipo de riesgos, se pueden ofrecer varios tipos de soluciones. Aunque en primer lugar, es importante señalar que los centros de trabajo que presenten este tipo de problemas deben aplicar controles periódicos del nivel del ruido para intentar disminuir la exposición al ruido de modo colectivo antes de pasar a usar una protección auditiva para los trabajadores expuestos a dichos niveles altos de ruido.

En el caso en el que esto no sea posible, es cuando la empresa debe facilitar protección auditiva a sus trabajadores. En este caso, podemos agrupar los distintos tipos de protectores auditivos en: tapones y orejeras. La elección de uno u otro tipo, dependerá principalmente de la combinación práctica con el equipo de seguridad laboral a utilizar, aunque en el caso de ruidos intermitentes, es aconsejable la utilización de protección auditiva en cinta u orejera dependiendo de la exposición al ruido equivalente.
Las orejeras son protectores auditivos que permiten encerrar por completo el pabellón auditivo externo que se colocan, principalmente sobre la cabeza, aunque también existen otras orejeras que permiten su acople a un casco rígido. En este último caso, las orejeras suelen ofrecer un menor nivel de protección, ya que esta clase de acople hace más difícil el ajuste de las orejeras y no se adapta tan bien como en el primer caso descrito. Dentro de las orejeras, también debemos distinguir las orejeras electrónicas, que dependiendo de sus características técnicas, permiten una atenuación del nivel del ruido ajustable según las circunstancias.
Los tapones para los oídos se suelen llevar en el canal auditivo externo. En esta modalidad, podemos distinguir entre tapones desechables, tapones reutilizables y tapones auditivos con banda, de tal forma que el usuario pueda elegir aquel modelo que más se ajuste a sus necesidades y permita su acople a otros equipos de protección individual ofreciendo una mayor seguridad y comodidad al usuario durante el desarrollo de su trabajo.


 Para mas informacion http://www.borrmart.es/articulo_laboral.php?id=961

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